PREPARACIÓN MÍNIMA: CÓMO DISEÑAR SURFEANDO EL CAOS (Y NO MORIR EN EL INTENTO)
La preparación obsesiva puede sentirse como una cárcel para Game Masters. Si te ciñes al guion, eres un tedioso funcionario del ocio. Pero si preparas en ese diseño "lo justo" para dejar que tu verdadero Master and Trollander tome las riendas, es ahí donde nace la magia.
El Máster and Trollander no es un tipo que molesta, o que te hace bailar para recibir una pista sin venir a cuento; es sencillamente el lado pillo y ácido que podemos tener todos para jugar con la propia partida, aunque tú no estés del lado de los jugadores (supuestamente).
Es esa parte de ti que entiende que ocurren cosas grandes cuando, en mitad de una Escape Room, el sistema de audio empieza a susurrar nombres (o apodos cariñosos recién puestos), o el que en una mesa de rol te hace vivir que el tabernero es más peligroso que el dragón.
¿Cómo se prepara ese terreno para "poder jugar tú también", y a gusto?
1. En Mesa: Menos Lore, más "Ganchos de Caos"
No escribo qué va a pasar, no pierdo años calculando meticulosamente toda la realidad habida y por haber de una crónica. Solamente preparo qué herramientas tengo como Master and Trollander para dinamitar la calma de los jugadores.
El Truco: Por ejemplo, preparo un PNJ que sea un espejo de los vicios del grupo. O directamente un día les cambio las fichas y se pegan contra sus propios personajes (que los llevo yo). Si son unos avariciosos, les pongo delante a alguien peor que ellos. Mi preparación es tener a mano la mecha; el Trollander se encarga de encenderla cuando ellos menos lo esperen.
2. En el LARP: "Suerte en la vida"
En un rol en vivo, la preparación mínima es vital porque el caos es exponencial.
La Táctica: Aquí vamos a jugar a buscar fisuras en tiempo real y sacar de esos agujeritos oro, platino o lo que haya y sea útil. Si el guion dice que hay un evento importante en un museo a las 12, ya te digo yo que el conserje del edificio va a llegar tarde ese día, nadie tiene la llave de acceso y va a tocar buscarse la vida para solucionar algo que "iba a ser un vivo de salón y facilito". Preparar es saber dónde está el botón rojo para pulsarlo en el momento en que "todo iba normal".
3. En Escape Rooms: El Maestro de Marionetas
Aquí hay barra libre de "hackeo" con los tiempos.
El Truco: Si un grupo va sobrado y se cree muy listo, "Challenge Accepted": ajustamos las escenas, los chistes, los textos, cambiamos la intensidad de las luces o lanzamos una pista de una manera que les descoloca. Esto nunca ha sido, no es, y no será dirigir una sala; es jugar con sus mentes y emociones para que la victoria les sepa a gloria... o a puro terror según el caso.
Cicatrices de veterano: Cuando el Master todavía no era Master and Trollander
Hubo una época en la que, mientras aprendía, era un "Master de Manual". Todo era perfecto, preparado, equilibrado y... aburrido. Los jugadores tenían tramas tan encorsetadas que terminaban haciendo teatro y solamente cumplían lo que se esperaba. No había grandes momentos sorprendentes que se viven como "naturales" o "improvisados".
Un día, y esto se lo debo al teatro, descubrí que cualquier personaje secundario puede divertirse más, y crear escenas más impresionantes, de lo que haría un personaje principal vinculado a una trama rígida... donde literalmente no puedes ni estirar las piernas.
Lección: El orden es para los aprendices; es necesario, te forja. Pero hay un límite cuando te haces un lobo de mar en estas aguas: el caos controlado (y con un toque terrorífico o burlón) es para los profesionales. Es lo que deja huella.
[Cita: Special Elite / Monospace]
LA REGLA DE ORO DE MASTER AND TROLLANDER: "Un buen Master te guía por el camino. Un Master and Trollander te enseña que el camino es una ilusión, te empuja al barro (incluso lanzándose contigo) y hace que le des las gracias mientras te ríes y descubres cosas muy divertidas."
El rincón del Trollander (Tu firma personal)
Ser un buen Troll no es ser malo ni reventar partidas; es ser imprevisible y sentir esas palpitaciones antes de dar el paso a serlo.
Mi consejo de veterano: en cada sesión, guarda un 10% de tu energía para "esa chispa" que te hace sentir vivo. Ese momento en el que decides que la lógica del mundo ficticio va a doblarse un poco para que la experiencia sea única. Hackea tu propia creación, sin romperla. Si no te estás divirtiendo tú con tu propia picardía, ellos tampoco lo harán.
Comentarios
Publicar un comentario